Inclinar la balanza

Es lunes, estamos dormidos, en la ciudad todo va deprisa, los coches, las motos, los autobuses, la gente. ‘¿Por qué no me ha dejado pasar?, claramente yo tenía preferencia’, ‘Pero, ¿qué hace?, está tonto o qué’, ‘Ya se podía apartar un poco, jolín, ¿la gente no se da cuenta?’…. Para cuando llegamos al trabajo ya hemos vivido muchas situaciones que nos generan pensamientos más o menos desagradables en función de cada uno.

Nos fijamos en lo “malo” de las situaciones y muchas veces lo negativo tiene más peso que lo positivo. Y esto no es así por casualidad, es una consecuencia de la evolución del ser humano. Si no nos fijáramos en lo malo no captaríamos los peligros y no podríamos sobrevivir. Pero ahora que ya andamos más rectos, tenemos menos pelos en el cuerpo y podemos mandarnos mensajes de aviso por el móvil, ¿no podríamos hacer un esfuercito y fijarnos más en lo bueno que en lo malo? Nada, un poco sólo. Una ligera inclinación de la balanza.

Este proyecto anima a los profesores a comunicar a sus alumnos que ellos son la razón por la que van cada día al trabajo. Por el esfuerzo que hacen los chicos y chicas, por la amabilidad que les muestran, o cualquier motivo que les llegue al alma. No está subtitulado, pero las reacciones son universalmente comprensibles.

¿Qué pasaría en el trabajo si acabáramos así la semana? Los viernes hablar cinco minutos y destacar algo bonito que haya pasado. ‘Me trajiste un vasito de agua’, ‘me dejaste entrar primero al baño cuando estaba apurada’, ‘me ofreciste una galletita’, GRACIAS. Un repaso de pequeños gestos que nos han alegrado la semana laboral y a los que damos espacio para que se vea el valor que le damos.

Si semanal lo encontráis muy empalagoso lo podéis hacer mensual, o anual, ¡o aleatorio! No se, es una idea…. Una idea que puede llevar a otras, no os limitéis :)

Escoger películas al azar

Entro en la biblioteca, me cuelgo el abrigo del bolso y empiezo a vagabundear. Doy una vuelta por donde están los destacados del mes y después me acerco tranquilamente al rincón de los DVD’s. No tengo ni criterio ni sistema. En lo único que me fijo es si en la carátula vienen dibujadas esas hojitas de laurel que en Occidente traducimos por premios o nominaciones y por tanto calidad. Me da igual el país, el año, los actores o el director. Colecciono laureles. 

Y espero que me creáis cuando os digo que casi siempre me llevo alegrías. En el sentido de que son buenos films o buenos documentales, ¡porque menudos dramones a veces! Procuro verlos en domingo por la tarde porque a veces si lloro mucho se me hinchan los ojos y a dónde voy a ir después con semejante careto.

En fin, unos cuantos ejemplos de lo que he visto últimamente.

La escafandra y la mariposa y Fraulein. Dos peliculones como la copa de un pino. Tratan sobre la vida y la muerte, muy visto, sí. Pero es que nunca está de más que nos recuerden que no está garantizado que mañana sigamos vivos. Quizás convendría reflexionar sobre qué vamos a hacer mientras sí lo estamos. No buscan la lágrima fácil, así que tranquilos. Aunque evidentemente vais a llorar, así que tampoco muy tranquilos.

Still walking. Una película japonesa, efectivamente. Dejad de poner esa cara que os estoy viendo. Es bonita y yo quería saber qué hacen y cómo se comportan los japoneses cuando están en su casa. Es como mirar por una mirilla y ver cómo se relaciona una familia de padres ancianos con las siguientes generaciones (gente moderna con móviles). A ratos cruel, a ratos muy tierna. Interesantísima.

Ríos y mareas. Esta película no se puede ver de cualquier manera. Debéis encontrar el momento propicio: amodorraditos, con la manta del sofá subida hasta el cuello y con ganas de dejaros arrullar por el sonido del agua. Dejáos guiar por los sonidos de la naturaleza mientras os sentís extrañamente inducidos a reflexionar sobre el sentido de la vida. Un documental bello, relajante, onírico e inspirador. 

Aquí os dejo el link a la película completa por si os apetece. 

Sí, estoy filosófica últimamente, ¿qué pasa?

Paz :)